Santander en dos días (I)

Iniciamos la ruta en el centro de Santander, más concretamente junto a la Catedral, un edificio que tuvo que ser reconstruido tras el incendio de 1941 que destruyó todo el centro de la ciudad.

Construido entre finales del siglo XII y el XIV sobre el antiguo monasterio la iglesia se levantó sobre un cerro rodeado de agua, donde estuvo el asentamiento romano del Puerto de la Victoria que a partir del siglo VIII sirvió para guardar las reliquias de los mártires San Emeterio y San Celedonio sacrificados en Calahorra cinco siglos antes y que hoy son los patrones de la ciudad.

Muy cerca se encuentra el edificio de Correos construido en 1916. Nos encontramos en una zona con edificios emblemáticos de la ciudad, junto al de Correos se encuentra el antiguo Banco de España que se construyó en 1922 y hoy está proyectado como futura sede del Museo Reina Sofía en Santander. Junto a esta plaza dan comienzo los Jardines de Pereda cuyo también paseo paralelo recibe el nombre del escritor cántabro que tiene su escultura en la zona central de los jardines.

Justo en frente del edificio de Correos nos encontramos con la Plaza Porticada, un lugar de reunión y encuentro entre los santanderinos. En ella se celebran exposiciones y eventos culturales. Se trata de una bonita plaza de paso para la mayoría de los santanderinos que más tarde visitaremos.

Justo en el borde de la Bahía nos encontramos con un edificio de reciente construcción, inaugurado hace apenas unas semanas, el Centro de Arte Botín, un centro de arte con exposiciones permanentes y temporales que dota a la ciudad de una infraestructura que carecía hasta hace poco. Justo en frente se encuentra la sede del Banco Santander.

Si seguimos paseando por el parque llegamos a la zona marítima, y junto al edificio del Centro Botín nos encontramos con la Grúa de Piedra, una antigua grúa de descarga del puerto que ha sido rehabilitada recientemente y que hoy se ha convertido en uno de los símbolos de nuestra ciudad.

Junto a la grúa nos encontramos con un pequeño edificio, muy bonito y que pertenece a la autoridad portuaria, se trata del Palacete del Embarcadero donde se realizan pequeñas exposiciones y muestras, la última concretamente sobre la historia de la Grúa de Piedra.

Junto al palacete nos encontramos con el embarcadero de las lanchas. Hay varias opciones y excursiones, así que hay que tener muy claro lo que se quiere hacer, o ir a la Playa del Puntal a la que solo se puede llegar andando (unos 4km) o en barco, o ir a disfrutar de las playas y su naturaleza en el caso de Somo, o de sus magníficos restaurantes de cocina marinera como los numerosos que hay en Pedreña. También se realizan paseos preciosos por la Bahía para ver Santander desde otro punto de vista, el paseo dura una hora más o menos y te lleva hasta Cabo Menor.

Seguimos paseando y nos detenemos a mirar las preciosas vistas de la Bahía y los cargueros y el ferry que entran por ella dando la sensación de que si estiramos la mano los tocamos. Al final del paseo nos encontramos con el Club Marítimo y junto a él Puertochico, nuestro pequeño puerto de pescadores con sus pequeñas barcas y hoy en día con embarcaciones deportivas muy interesantes. Durante este recorrido por el paseo marítimo no hemos podido evitar mirar hacia la izquierda y ver los fantásticos edificios del Paseo de Pereda.

Podemos seguir por el paseo que nos lleva a Castelar, la calle que va pegada al puerto y nos lleva hasta el CEAR de Vela Principe Felipe lugar donde entrena la selección española de vela. Junto a este edificio se encuentra la conocida como Duna de Zaera, una especie de grada con vistas a la Bahía que nos permite disfrutar del precioso paisaje mientras descansamos un poco del paseo. Se construyó para la celebración del campeonato del mundo de vela que se celebró en la ciudad en 2014.

En la zona se puede ver el lugar donde se guardaba la draga de la ciudad antiguamente y junto a ella la caseta de bombas que hoy es un establecimiento hostelero.

Junto al dique de Gamazo que es donde se encuentra la duna y el parque se encuentra el Palacio de Festivales de Cantabria, un lugar donde se celebran numerosos conciertos, obras de teatro y conferencias. Pegado se encuentra la facultad de náutica de la Universidad de Cantabria.

Si continuamos con el paseo nos acercaremos hasta el Museo marítimo del Cantábrico un precioso lugar donde ver cientos de especies marinas en grandes acuarios. También se pueden ver esqueletos de ballenas y una de las cosas que más expectación deparan, la sardina de dos cabezas.

Desde aquí damos la opción de volver al centro de la ciudad, se puede volver andando o en autobús municipal. Desde Puertochico (para que no os perdáis, donde está la bandera gigante de España) os aconsejamos adentraros por las calles que van paralelas al Paseo Pereda, como Hernán Cortés, una calle comercial y con gran ambiente de bares y restaurantes.

Por esta calle pasaremos por la plaza de Pombo un lugar de encuentro de todos los santanderinos y junto a ella en la calle ancha junto al edificio de los arcos nos encontramos con la plaza de Cañadio, punto de encuentro de la noche santanderina y centro neurálgico de la zona de marcha de la capital. A su lado se encuentra la Iglesia de Santa Lucía.

Volviendo por Hernán Cortés nos encontramos con un edificio rehabilitado y que antes era un antiguo mercado, se trata del Mercado del Este hoy usado para zona de ocio con bares, tiendas y restaurantes y que cuenta con el Museo de Prehistoria de Cantabria, que cuenta con numerosas joyas del arte paleolítico entre otras cosas. Os lo aconsejamos si os gusta la historia.

Si aún no habéis parado a tomar un refrigerio y os apetece un helado podéis ir a Regma, prácticamente cruzando el mercado y llegando al Paseo Pereda nos encontramos con esta fantástica heladería que si llegamos en mal momento por las grandes colas no os preocupéis, cruzar a los jardines que prácticamente en frente tienen un pequeño puesto que también os los servirán.

Ya con nuestro helado continuamos andando y llegamos a la Plaza Porticada una plaza cerrada de grandes arcos que albergaba la sede de la extinta Caja Cantabria.

Siguiendo por la calle de la derecha nos dirigimos a la plaza del Ayuntamiento, pero antes nos detendremos a ver la Iglesia de La Anunciación. Construida en el siglo XVII y de estilo renacentista. Continuando por esta calle nos encontramos con la plaza del Ayuntamiento de Santander, otro lugar que continuamente se llena de gente cada día.

Detrás del ayuntamiento se encuentra un lugar que os recomendamos ver, se trata del Mercado de La Esperanza que se inauguró en 1904 tras 8 años de obras. Se trata de un edificio de piedra, hierro y vidrios que aún guarda la esencia de sus inicios. Actualmente, el mercado cuenta con unos 80 puestos en funcionamiento, dedicados a la venta de carnes, pescados, mariscos, frutas, verduras, embutidos, quesos, productos típicos, congelados, productos de herbolario, pan y café.

Junto al mercado saliendo por un lateral nos encontramos con la Iglesia de San Francisco de Asís que se inauguró en 1953 y cuyo arquitecto fue Javier González de Riancho. (Fondo anterior imagen).

Volviendo en dirección a la plaza del ayuntamiento decidimos coger la peatonal de la derecha, en la cual los días laborables se encuentra un puesto de venta de flores. Si continuamos por esta calle nos encontramos con el Museo de Arte Contemporáneo de Santander y con la Biblioteca y Casa de Marcelino Menéndez Pelayo.

Tras esta visita a los lugares más interesantes del centro de Santander nos retiramos a descansar y a prepararnos para salir a tomar algo por la zona de Cañadio.

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